Quiero dejarlo todo atrás.
A todos.
Incluso a mi propia sombra.
Empezar de cero.
Y vivir.
Necesito irme bien lejos. Y no lo digo en tono soñador. Lo digo con
voz enrabiada, con ojos desesperados, con los pulmones agarrotados y
contraídos.
Necesito. Respirar. Libertad.
No sé si es el aire, que
sólo huele a sal y a fronteras de ladrillos gruesos. O si son las caras
rutinarias que apenas reconozco. Pero estoy harta de hundirme mientras todo avanza sin grandes novedades.
Noto como me pesan los días, y tan sólo es 31 de diciembre. Tropiezo entre oportunidades perdidas y me axfixio con tanto arrepentimiento. No hago más que autoreprimirme, pero es que a estas alturas tengo el corazón demasiado frágil; de nada sirven ya las tiritas, los hilos, el pegamento de una sonrisa que todo lo cambia. Los trozos han sido depositados en diferentes personas, y jamás podré recuperarlos. Hace tiempo que mendigo por un abrazo bien fuerte que me devuelva las ganas de... yo que sé de qué. De amar, supongo, en toda su tonalidad, especialemente en la que lleva mi nombre. De sentir adrenalina y no esta sangre espesa y lenta. Quiero deshacerme del miedo con un gran suspiro. Soltarme del puerto y navegar, rumbo hacia donde me dejé desterrada.
Pero para ello, debo dejarlo todo atrás.
A todos.
Incluso a mi propia sombra.
Empezar de cero.
Y saltar.



Tienes razón, y es que yo más de una vez me he sentido exactamente igual. Necesitamos cambios para sentirnos vivos, para sentir que seguimos aquí, algo que nos emocione todos los días.
ResponderEliminarBonito texto <3
¡Muy buenas, guapa! ♥
ResponderEliminar¡Qué preciosidad! Es un placer entrar a este rinconcito tan adorable de nuevo y encontrarme con palabras tan bonitas como estas. Y no es peloteo, eh, lo digo muy en serio: escribes de maravilla. Me gusta mucho ver que sigues igual que siempre, sorprendiéndome y llegando directa hasta el alma a través de las letras.
Un abrazo fuerte, que seas muy feliz. ^^