Un día que estaba respondiendo esas preguntas que me hacen cuando presionan algunas personas "Pregúntame" arriba del blog, encontré una que me dijo:
~What's the one thing you want to change about the past?
(¿Que cosa quieres cambiar sobre tu pasado?)
Y entonces me paré a pensarlo. Lo pensé mucho rato y me di cuenta de que no era una de esas simples preguntas que se responden al tún tún como las otras. No. Esa, era seriamente importante, al menos era una razón para pensar, para mí. Estaba demasiado ocupada en mis cosas que nunca me paré a pensar en ello. Y ahora que empiezo a darle vueltas, me vienen muchas ideas a la cabeza: no haberme cambiado de colegio, no haber podido ir al concierto de Justin Bieber, haber sido tan estúpida como para haberme dejado manipular por ella, y otras más cosas.
Pero entonces reflexionas, y ves que estás pensando en la paranoya más grande de la historia. Al menos en ese momento lo es. ¿Para qué cambiar el pasado si ha sido él quien me ha llevado al presente?. Si cambio el pasado, cambiaría el futuro. Y yo no quiero que eso ocurra. Tan vez en los momentos en los que estoy enfadada con alguien, por ejemplo, mi madre por no haberme dejado ir al concierto, sí me hubiera gustado cambiarlo. Pero no quiero cambiar nada de mi pasado porque es la base de mi presente, y por ahora, mi presente me gusta. Tal y como está. Tal y como es.
Vale, puede que mi pasado no haya sido el mejor de todos, porque me doy cuenta hoy de que había algunas cosa que no encajaban conmigo y tarde o temprano, me sentiría mal, como esa pieza que no se une con las demás del puzle. Así soy.
Pero no había solo cosas malas en mi pasado. Recuerdos como los de cuando éramos pequeñitos y ese parque de bolas era un lugar perfecto para hacerte más amigo del otro, o donde te sentías la reina de la fiesta el día de tu cumple, o me iba con un amiguito al cole en su coche y un día llegué y le dije a su madre que pusiera una canción que me gustaba mucho de Melodi que hablaba de lo que queria hacerle a un niño cuando le dejaba. Nunca entendí esa canción, pero el ritmo me encantaba. El caso es que la letra no era la más adecuada para llevar en el coche cuando tienes 7 años y la madre de mi amiguito me miró con cara de "que susto de gustos" cuando salí del coche. O cuando él, mi amiguito, me pegó con un juguete porque no le daba el otro y me hizo una pequeña rajita en la cabeza. Me sangraba mucho y su madre me la curó. Desde entonces, él me pedía las cosas por favor. O cuando era la hora de practicar el baile para que estuviese perfecto para fin de curso y los niños se nos quedaban mirando como si fuesemos las niñas más espectaculares, más bien, las bailarinas más profesionales do todo el colegio. Estábamos en 3º de primaria o así. Y, y este ya es el último, cuando jugábamos a que las joyas nos daban superpoderes (me traía todas las joyas de juguete que encontraba por mi casa) y todas juntas jugábamos que derrotabamos a los malos que eran los niños. Aunque ellos pasaban de nosotras. Que recuérdos me da ese barrio donde viví mi juventud.
Pero como no soy vieja, no seguiré por ahí.
En resumen, que me voy por las ramas:
"No cambiaría nada de mi pasado, simplemente por donde estoy ahora mismo."


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